La comunidad nahua El Pescador está ubicada en el Golfo de México, en el municipio de Pajapan, estado de Veracruz. Este caso de estudio aborda el manejo tradicional de conservación de manglares y la laguna del Ostión en su territorio indígena.

Se localiza al sureste del estado de Veracruz en México, con altitudes que varían entre los 5 y 15 metros sobre el nivel del mar. Posee un relieve predominantemente plano con algunas áreas altas al noroeste y centro de la comunidad. La parte más baja colinda con la Laguna del Ostión.   

Cuenta con 240 habitantes, tienen 1,175 hectáreas; el presente caso de estudio muestra el manejo tradicional del territorio indígena de la Comunidad Nahua de El Pescador, en el municipio de Pajapan, Veracruz, México. 

Es importante comentar que la laguna del ostión forma parte del territorio compartido por las 21 comunidades que integran el municipio indígena, con aproximadamente 1,094 hectáreas  de área de agua y 1,365 hectáreas de manglares. La comunidad proponente del presente caso de estudio de El Pescador ha tenido un papel relevante por ser precursora de la gestión sostenible del territorio y del manejo sostenible basado en los conocimientos nahuas. 

Leyenda: Área restaurada de manglares comunitarios en El Pescador. Crédito: Susana Rocha

Comunidad El Pescador

La comunidad de identidad nahua gestiona el total de su territorio de 1,175 hectáreas, destacando tanto su profunda conexión con su territorio, como por su manejo biodiverso de ello. Con una visión de futuro, se ha esmerado por conservar en el presente para los hijos y nietos de la comunidad. Este es un compromiso para que conozcan el manglar, la laguna, puedan comer los pescados, ostión, almejas, apacta (almeja nativa), lisa, chucumite, cangrejo azul, cangrejo peludo, que disfruten lo que en el presente conocemos. 

La forma de vida de la comunidad en ocasiones ha generado tensiones con las autoridades municipales, quienes quieren imponer sus reglamentaciones y dirigir la vida y el desarrollo de la comunidad. Sin embargo, nosotros trabajamos para proteger nuestro medio de vida y proteger el manejo del territorio en la Laguna de Ostión por nuestros usos y costumbres y los instrumentos internacionales que avalan a los pueblos indígenas. 

Los instrumentos aplicados son; los Artículos 1° y 2° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; el Artículo 5° de la Constitución Política del Estado de Veracruz; el Convenio 169 de la OIT, el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB), y la Declaración de la Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas. 

Gestión territorial basada en costumbres comunitarias 

Para que la vida comunitaria tenga un equilibrio, la comunidad nahua combina una fuerte organización local, combinada con acuerdos locales e intercomunitarios, así como también, regulaciones plasmadas en su reglamento interno y en su libre determinación, usos y costumbres, con miras en la sostenibilidad de su territorio indígena.  

La vida comunitaria se rige por sus instituciones indígenas, sus autoridades tradicionales integradas por el Comisariado de Bienes Comunales, encargado de la gestión del territorio y recursos naturales.  

Está integrado por una directiva (Presidente, Secretario y Tesorero); Consejo de Vigilancia (un Presidente y dos Secretarios), Autoridad Civil: representada por la Agencia Municipal, cuya comitiva asegura el bienestar ciudadano. Este último se conforma por el Agente Municipal, un suplente, un secretario, un comandante y un cuerpo de 7 policías comunitarios encargados de la seguridad local. La comunidad se organiza con base a la asamblea comunitaria, sus acuerdos y sus instituciones indígenas integradas en comités. 

Cabe destacar que aún cuando forma parte de la administración municipal de Pajapan, la comunidad determina sus actividades territoriales basado en sus usos y costumbres y decisiones, así que la comunidad regula sus decisiones intercomunitariamente. 

La vida de la comunidad se rige por un reglamento comunitario que tiene ámbitos agrarios, sociales, económicos, productivos y ambientales con un marco normativo basado en usos y costumbres, libre determinación y autonomía, el cual es constantemente actualizado. 

La base de sus logros ambientales radica en su capacidad organizativa para gestionar su comunidad y su territorio como se muestra a continuación:

La gestión de su territorio ha permitido establecer diversas áreas de distribución territorial y de actividades productivas, de resguardo, de conservación y de respeto de especies que mantienen el equilibrio de su medio de vida.

Leyenda: Cangrejo azul en árbol Cangrejo azul en árbol. Crédito: Abril Laura Eloisa Valencia Lara

Conexiones sostenibles y conocimientos tradicionales

Prácticas de conservación y manejo para la biodiversidad

Desde hace 40 años, frente a la pérdida de nuestra vegetación, entorno natural y cultural, decidimos optar por conservar nuestra laguna del ostión, los ríos, los mangles, las pozas y zanjas.  Decidimos cuidar el agua y el monte. Vimos como el agua limpia del río nos empezaba a hacer daño, ya que se estaba contaminando por actividades en comunidades más arriba. También vimos que los pescados disminuyeron en los cuerpos de agua, que el río se hacía más pequeño, que los camarones huían del lugar, y qué lugares limpios se estaban llenando de plásticos y desechos diversos que bajaban por los ríos. 

Como comunidad, nos preocupamos ya que habíamos crecido en un entorno natural con donde había abundancia de comida, vegetación por todos lados, mucho que comer, mucho que cazar, había mucho pescado, mucho ostión, mucho venado, había jaguar, había tapir, mojarra, chucumite, langostino, nos sobraba de todo. Se cazaba tepezcuintle, mapache, jabalí, tejón, armadillo, conejo, iguanas, había de todo y de sobra.  

La tierra se labraba con azadón a puro trabajo a mano, machete, pala, pico, no se usaba agroquímicos, el maíz era abundante, los tomates criollos “ojo de venado” quelites, chile de mata, epazote, cebollines, todo producido en la región y de forma natural. 

La enfermedad se curaba con un tecito, una sobada, una ensalmada o un ritual con copal, cantos y ofrendas. El susto se curaba con rezos y plantas sagradas. Era común que los compañeros se perdieran en el monte porque el lugar tenía un dueño (chaneque o chanée), quien lo cuidaba, el señor del monte. Estábamos conectados con un profundo respeto hacia nuestros dioses, como Jomxuk (dios del maíz), y hacia la guardiana del mar en Punta San Juan, en el mar y la Laguna del Ostión. Nuestros abuelos y abuelas nos transmitieron todos estos conocimientos.

Amenazas al territorio y a la comunidad

Sin embargo, en un momento de nuestra historia, las cosas cambiaron. Llegaron los plásticos, los herbicidas, lo moderno, y «el progreso». Perdimos el conocimiento de que «la mazorca no se desperdiciaba», que «no se tiraba la semilla de maíz si no se le iba a dar utilidad», que la tortilla hecha a mano no se tiraba, se consumía entera. No se dejaban pedazos ni desperdicio, porque es nuestra carne, es nuestro sustento, es lo que nos da fuerza. 

Lo que siguió fue una pérdida de la vegetación producto de las quemas descontroladas por la ganadería extensiva en la región. Se incendiaron desde la zona bajas hasta el cerro San Martín, perdiéndose la mayoría de la vegetación de las selvas altas de las 21 comunidades del municipio. 

Le pedimos a nuestros dioses y nuestras diosas, a nuestros guardianes, y a los chaneques. Empezamos a cimentar desde el ser firmes como comunidad, desde el agradecimiento a los 4 puntos cardinales y hacia el cielo y hacia la tierra; nos orientaron, nos aconsejaron, escuchamos la instrucción desde el aire salado de la laguna, desde el mar, desde lo espiritual del manglar nuestro sitio sagrado.  Recordamos quienes somos, nuestra esencia, nuestra memoria y el conocimiento que heredaron los abuelos y las abuelas. 

Leyenda: Floración del Árbol rosa morado, especie de distribución amplia en el territorio de la comunidad su floración es aprovechada por las abejas. Crédito: Abril Laura Eloisa Valencia Lara

La respuesta de la comunidad

Como comunidad El Pescador, pusimos orden. Regulamos con acuerdos, con estatutos; el reglamento se implementó en territorio. En parcelas se gestó un orden de nuestras tierras, en que podíamos hacer y que no, en destinar áreas de uso común, áreas parceladas y que se hacía en estos espacios. Construimos comunidad, construimos desarrollo desde el conocimiento nahua, desde el manejo tradicional, desde el manejo que sostiene la vida, que sostiene el agua, el mar, el arrecife. Desde ahí tendemos un puente, una diferencia, un medio de vida que no va al declive. 

Con el reglamento interno de la comunidad

  • Nos empezamos a dedicar a la apicultura para producir miel y conservar el monte
  • Nos empezamos a dedicar a cuidar la orilla del río en franjas de 200 metros lineales por 50 metros hacia adentro de cada lado del río
  • Hicimos mangas para que el ganado impactara solo en 15 metros de orilla por parcela y no en todas las orillas
  • Se prohibió usar veneno en el río, en la laguna, estábamos cansados de la mortandad de peces
  • Empezamos a pescar con medida, cuidando dejar para los hijos y nietas de la comunidad, planificando para el futuro.

La discriminación hasta la colaboración

Invitamos a las comunidades vecinas para que supieran lo que habíamos decidido, pero nos desconocieron como comunidad, y nos cerraron el paso a los accesos para salir del territorio. Por muchos años fuimos discriminados, mal vistos, confrontados por cuidar. Sin embargo, hicimos plantones y marchas por defender nuestros derechos a un territorio sano, y seguimos contagiando la alegría por cuidar nuestro entorno. 

Poco a poco nuestras ideas echaron raíces y dieron fruto. Comunidades cercanas empezaron a adoptar medidas de conservación y se unieron a una gran alianza intercomunitariallamada “las 13 comunidades de la laguna”. Esta es una forma simbólica de llamar a un movimiento regional para la construcción de acuerdos más allá de una comunidad. Consta de acuerdos basados en la libre determinación de los pueblos indígenas, acuerdos para la vida, para el territorio, para el cuidado del agua y de los ríos, del manejo del fuego, de los cangrejos; este sigue en construcción con la dinámica y necesidades de las comunidades. 

También se establecieron acuerdos de manejo de ríos, drenes para disminuir las inundaciones, limpiezas de ríos, y siembra de conchas de ostión en laguna del ostión.

Autora
  • Abril Laura Eloisa Valencia Lara, Comunidad Indígena de El Pescador, Pajapan, Sembrando Semilla Sagrada AC
Organización / grupo / comunidad

Pueblo nahua

La contaminación y la conservación

Durante 40 años las brigadas comunitarias han removido PET (tereftalato de polietileno) y otros residuos. Las brigadas de la comunidad vigilan, cuidan y alertan por corte de mangle externo, pesca excesiva, captura desproporcionada de cangrejo azul o peludo, envenenamiento del cuerpo de agua, contaminación por hidrocarburo u otra, y la captura de crías de cangrejos.  

Se establecieron áreas de revegetación (acahual) libres de chapeo y agroquímicos, por parcela de 4 hectáreas. Además, se establecieron formalmente 128 ha comunes para la reforestación de manglares. Identificamos que el mangle rojo es más difícil de establecer, por lo que cada año, de forma ininterrumpida, se reforesta.

Actualmente respecto al manglar, seguimos limpiando los manglares de PET, y reforestando nuevos sitios de manglar, de las 128 ha que se han logrado restaurar. Igualmente, se brinda mantenimiento a drenajes y zanjas que amortiguan las inundaciones. 

Se establecieron nuevas áreas de reproducción de cangrejo azul para mitigar la extracción excesiva de gente externa, lo cual tiene una presión sobre los tegici (cangrejos). Se ha prohibido el uso de herbicidas en las áreas de la comunidad y las faenas se hacen a machete o implementos como desbrozadora.  

Capacitando la comunidad

En cosas que no sabíamos nos capacitamos; por ejemplo, en nuestros derechos indígenas y en aspectos ambientales. Sobre estos fuimos enriqueciendo los acuerdos comunitarios, y ordenamos nuestras actividades productivas de acuerdo con las características y vocación del terreno. 

Nos capacitamos regularmente en nuestros derechos territoriales y el cuidado de la biodiversidad desde nuestra visión indígena; enriquecemos nuestro reglamento interno constantemente. Se han promovido capacitaciones en derechos humanos para mujeres y jóvenes, lo cual ha generado una mayor participación en la vida de la comunidad y en propuestas de gestión del territorio. 

Se ha promovido una mayor convivencia comunitaria mediante el intercambio de alimentos entre todos los participantes de la comunidad durante las múltiples celebraciones religiosas y culturales. Asimismo, hemos identificado que en la comunidad hay dos artesanos: un hombre mayor que elabora artesanías con hojas de coyol —cuyas creaciones tienen un uso religioso— y una mujer que elabora cestos y canastas con junco. Sin embargo, también observamos que el uso de nuestra lengua se está perdiendo entre los jóvenes.

Creemos firmemente en nuestra profunda conexión con nuestro territorio indígena.

En la actualidad, la comunidad enfrenta presiones de personas que acceden al territorio de ciudades como Coatzacoalcos o Minatitlán para capturar cangrejo azul. También el cambio climático causó una inundación atípica en diciembre de 2025, la cual inundó la comunidad e impactó los apiarios, dejando a los pobladores sin sus colmenas. 

Otra amenaza al territorio son los planes de la empresa PEMEX para hacer exploración y explotación de gas natural mediante la técnica del fracking, a lo cual las 21 comunidades se han manifestado en contra.  

El presente estudio fortalece las medidas de restauración de manglares basadas en los conocimientos tradicionales de comunidades indígenas como El Pescador, en Pajapan. 

El presente abona al cumplimiento del Programa Nacional de Restauración Ambiental 2025-2030 (PNRA) para que México alcance del total de superficie degradada de ecosistemas costeros y marinos al 2024, restaurar el 5% en el 2025 y el 30% al 2030 (principalmente manglares). Nuestras actividades son medidas para detener la pérdida de la biodiversidad tal como lo establece la misión al 2030 del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal (MMB-KM). 

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